28.8.11

No dudé un minuto con el enredarme. [...] Llorè tu partida como un niño abandonado; sigo noches frías buscándote en mi cuarto, y no encuentro màs que un alma hecha pedazos    ( Que absurdo y que tonto pensar, que con otro cuerpo te iba a olvidar )

No hay comentarios:

Publicar un comentario